Cómo ir al supermercado con tus niños y no morir en el intento

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Seguramente siempre te has preguntado por qué los padres decidían llevar los niños al supermercado, siendo que lo único que les generaban era un potente dolor de cabeza, tanto a ellos como a todos alrededor. Pero si estás leyendo este artículo, es porque quien se encuentra ahora ante este potencial problema eres tú.

No obstante, no debes desesperarte, hay buenas noticias y estas son que cuando vas al supermercado con un niño o niña, tienes un 50% de probabilidades de que te salga todo bien, mientras existe tan sólo otro 50% de que todo resulte un desastre. Pero hay más aún: el resultado final no depende del azar, sino de lo que tú hagas antes, durante y después de las compras con tus pequeños. En otras palabras, el éxito o el fracaso de entrar al supermercado con tus hijos, depende pura y exclusivamente de ti.

Antes de ir
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Lo mejor es preparar la travesía por los pasillos y góndolas del supermercado con anticipación. Para ello una buena idea es mostrarles la parte interior del refrigerador y de la alacena de comida y explicarles que ahora iremos a un lugar a comprar todas aquellas cosas ricas que faltan en casa.

A su vez, les diremos que deben portarse muy bien y hacer caso en todo lo que le digamos. Incluso podemos dejar en el aire la idea de un posible premio si es que todo sale como lo esperamos.

Llévale un peluche u otro juguete que le guste mucho y que sea irrompible. Esto le mantendrá su mirada un tanto alejada de aquellos "alimentos" que tanto lo tientan.

Por último, no nos olvidemos de confeccionar una lista de compras, ya que nos ahorrará tiempo y momentos de duda que podrían resultar fatales.

Durante la travesía

Esta es la parte más difícil, por lo que deberemos estar muy atentos y no permitir que ellos tomen el control. Lo primero es evitar caminar por todo el lugar, en especial procurarás no pasar, o hacerlo muy rápido, por las góndolas de golosinas.

El pequeño irá sentadito en el carro de la compra o, en su defecto, si el supermercado dispone de ellos, facilítale un carrito para niños, ya que esto les encanta.

En segunda instancia, mantén siempre ocupado al niño o niña. Háblale acerca de lo que comprarán para su desayuno y su merienda y puedes pedirle que te alcance aquellos alimentos que él o ella consume. Por supuesto que lo supervisarás todo el tiempo.

Evitar berrinches es más fácil de lo que se cree, ya que en vez de arrebatarle de las manos aquello que tomó y puso en el carro de la compra, sólo debes volver a ponerlo en la estantería cuando se distraiga.

A la vuelta

¿Quieres asegurarte de que la próxima ida al supermercado con tus niños sea igual de exitosa? Entonces sólo tienes que darle un pequeño, pero muy sabroso, premio. Lo más importante es que entienda que eso que le estás dando corresponde a su precioso comportamiento mientras hacíamos la compra y que siempre habrá algo parecido si su conducta sigue siendo la misma.

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